Compañeras,

La página web de la comisión de “Euskal Herria with Donbass” informó que la CNT Guipúzcoa ha donado ropa de abrigo  para el Donbass, siguiendo la llamada de 15 hinchadas antifascistas de apoyar la iniciativa“Europe with Donbass” (http: // euskalherria-donbas.org/2014/12/04/cnt-gipuzkoa-dona-ropa-de-abrigo-para-el-donbass/).

Realmente existe una catástrofe humanitaria sobre la población del Donbass, y por supuesto, la ayuda humanitaria para la población afectada por los combates es algo que celebrar. Pero esta ayuda se debe hacer a la población civil necesitada directamente o a través de organizaciones independientes, que están lejos de apoyar a ninguna de las partes en conflicto. En el caso de este “comité” y de “Europa con Donbass”, no estamos tratando con grupos independientes o neutrales, son abiertamente partidarios de una de las partes en guerra.

No vimos este texto en la página de CNT y no sabemos si la información es verdadera. Sin embargo, estamos seriamente molestos por los intentos de involucrar a los libertarios en el apoyo de una u otra de las partes en la guerra civil de Ucrania. El conflicto de Ucrania no se desarrolla entre las fuerzas de la reacción y el progreso, ni entre el fascismo y el antifascismo. Esta es una lucha feroz por el poder político, económico y militar entre distintas burguesías reaccionarias y camarillas oligárquicas cuya ideología es el nacionalismo ucraniano o ruso, respectivamente. En los ejércitos y grupos paramilitares en ambos bandos hay muchos fascistas de Ucrania, Rusia y otros países. Los regímenes en Donbass y Kiev realizan políticas igualmente represivas y antisociales, reprimen las protestas de los trabajadores y los someten a la tiranía y persecución. Detrás de estos regímenes títeres están sus jefes que luchan entre sí por un nuevo reparto del mundo: la OTAN y el Estado ruso.

Pedimos a las compañeras que presten atención no a las declaraciones, los símbolos y banderas de tales y tale sregímenes, sino a su naturaleza real política y de clase. No puede haber un nacionalismo “progresista”; y no pueden haber “pueblos” y “naciones” que aspiran a una mítica “autodeterminación”.

Hay sólo dos clases: los gobernantes y los gobernados, capital y trabajo. Y es que entre ellos hay una lucha mundial: no por los derechos de las élites de controlar a los sujetos de la población, ¡sino por la libertad y dignidad de los y las trabajadoras!

Ningún apoyo al nacionalismo, a las camarillas burguesas,a  los estados, ¡ni a los que quieren ser un estado!. ¡Sí a la revolución social y la liberación de los trabajadores.

Comisión de información de KRAS-AIT.